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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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Pr. Walter Ruiz 

Comentarios de la Lección de la Escuela Sabática 

2do. Trimestre de 2008 

"Jesús es maravilloso" 

Lección 8 

24 de Mayo de 2008 

La intensidad de su caminar 

Versículo central: "El que dice que permanece en él debe andar como él anduvo" (1 
Juan 2:6). 

La vida de nuestro Señor estuvo llena de acción. Desde el inicio de su vida anduvo por 
diferentes lugares. No todos los niños del mundo tienen hoy la posibilidad de crecer en 
dos países diferentes. Más aún en esos días. Pero Jesús conoció Egipto, anduvo entre 
Judea y Galilea, que en la práctica eran pequeños estados no colindantes, aún antes 
de nacer. Su actividad posterior fue un ejemplo de cómo nosotros debemos andar, co- 
mo hijos de Dios en este mundo. 

Los primeros años (Lucas 2:39-52) 

Los evangelios no se concentran en relatar la infancia de Jesús. Hubo sí otros escritos 
espurios como los evangelios de Santiago, Tomás, el pseudoevangelio de Mateo y va- 
rios otros relatos compuestos en la Era Cristiana, que han tratado de llenar infelizmente 
esos "años perdidos." Pero la información fidedigna que tenemos es suficiente para sa- 
car lecciones valiosas de los primeros años de la vida del Maestro. 

La Palabra nos dice que Jesús estaba sujeto a sus padres, y que por esto "se fortalec- 
ía, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios era sobre él". Jesús el adolescente no 
hablaba con poder y autoridad porque de casualidad citaba las Escrituras. Había traba- 
jo arduo y constante detrás. Él tuvo la dicha de vivir en un hogar donde se lo crió salu- 
dablemente, donde se le enseñó a amar a Dios por medio de la enseñanza de las Es- 
crituras y el ejemplo paterno; y donde se confiaba profundamente en la providencia di- 



Lo lindo de esto es que todos los padres podemos alcanzar esta vida ideal para nues- 
tros hijos. Ser buen padre o buena madre no nace, es algo que se cultiva. Un padre 
bueno puede ser la mayor bendición o una de las mayores desgracias que le toque vivir 
a un niño. ¿Quieres ser una bendición para tus hijos? Busca con sinceridad al que pue- 
de transformar tu vida, tu carácter, y puede ayudarte a reconstruir tu precioso hogar. La 
fortaleza de la iglesia se mide por la fortaleza de los hogares que la componen. 

Al comienzo de su ministerio (IVIateo 4:3-10) 

Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto. Era necesario presentar batalla al maligno 
y lograr una primera victoria decisiva. En esos cuarenta días, Jesús se debilitó física- 
mente, pero se fortaleció aún más en la Palabra y la oración. Así pudo enfrentar las tres 
terribles tentaciones a las que lo sometió el diablo. 



El hecho que la Biblia hable de tres tentaciones, posiblemente señale que esas no fue- 
ron las tres únicas tentaciones de los cuarenta días, sino las culminantes. Este momen- 
to de la vida del Señor es una lección de cómo podemos triunfar sobre las tentaciones. 
Necesitamos estar revestidos de la armadura antes de que empiece el combate. Por 
esto el Salvador diría más adelante: "Velad y orad, para que no entren en la tentación". 
La preparación espiritual debe venir primero. 

Su vida de oración 

Jesús fue probablemente la persona más ocupada del mundo, pero también fue la per- 
sona que más oraba. Esta es una gran enseñanza en cuanto al manejo de nuestras 
ocupaciones y nuestras preocupaciones. Tres puntos son destacables: La oración pre- 
paraba a Jesús para los milagros que vendrían ese día (Mateo 14:23), Jesús oraba an- 
tes de tomar toda decisión (Lucas 6:12), y finalmente, Jesús oró para ser suficiente- 
mente fortalecido y así darle gloria al Padre (Juan 17). Con nosotros es exactamente lo 
mismo. 

Intensidad para la misión (Juan 4:34) 

La comida y la bebida de Jesús era hacer la voluntad de su Padre. Además, su misión 
en este mundo iba de acuerdo al reloj profetice. Tenía tres años y medio para acabar 
su obra. Todo esto hizo que el ritmo de actividades fuese muy intenso. Por esto Jesús 
obró con sabiduría. No se casó y la mayoría de su ministerio se realizó cerca a las fami- 
lias de sus discípulos, a quienes daba licencia durante períodos de tiempo. Es posible 
que en esos momentos haya provisto para su madre y hermanos. Después de sus ¡or- 
nadas de trabajo separaba tiempo para ir aparte y descansar con sus discípulos. A ve- 
ces hay personas que piensan que el pastor o un líder de la iglesia deben trabajar 24 
horas los 7 días de la semana, sin parar nunca. Quizá un pastor puede andar así, pero 
ciertamente su familia necesita un período de descanso. Los que han intentado andar 
en este aspecto desequilibradamente, han recogido una amarga cosecha: salud res- 
quebrajada, familia arruinada, falta de reingeniería, etc. Uno debe tener tiempo para re- 
cibir, si quiere dar. 

Las Escrituras nos dicen que debemos andar como Jesús anduvo: Él no sólo anduvo 
haciendo bienes, era el bien hecho persona. Nada de esto se puede lograr sin caminar 
con Dios. Este era el secreto de la fortaleza del IVIesías, y fue éste uno de los puntos 
donde el adversario trató de arruinar el plan de salvación. Normalmente este es el pri- 
mer punto por donde el diablo logra resfriar nuestra fe. ¿Qué podemos hacer? Me gus- 
ta pensar que la parábola del sembrador ocurre cada día. Si Dios te da un día más, es 
porque hoy él ha arrojado la semillita del evangelio en tu corazón. Qye la voz del evan- 
gelio, acude a Cristo sin tardar, y pídele que saque las piedras, las espinas y las dure- 
zas de tu corazón para que la semilla crezca y dé los frutos del Espíritu. 

La meta del cristiano es ser como Cristo. No es hijo de Dios el que va a la iglesia a criti- 
car, o no quiere perdonar, o no quiere cambiar. Todos necesitamos contemplar nues- 
tras iniquidades en el espejo prístino del carácter de Cristo. Y ser transformados por su 
Espíritu. 

Y ahora, sé una bendición para los que te rodean. 

Pr. WaltherRuiz